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Barranquilla recupera el vuelo de “Cosas del Aire”

  • abril 22, 2026

 

Hay obras que pertenecen a los museos y otras que pertenecen a la memoria colectiva. “Cosas del Aire” pertenece a ambas. Durante décadas, este mural acompañó la transformación urbana del centro de Barranquilla como una presencia silenciosa y poderosa: color, movimiento y Caribe convertidos en pintura monumental. Hoy, esa historia suma un nuevo capítulo.

Realizado en 1970 para el antiguo edificio del Banco Ganadero, el mural fue concebido en una época en la que el arte moderno dialogaba directamente con la arquitectura. No era una pieza decorativa: era una declaración de ciudad. Barranquilla apostaba por integrar cultura, modernidad y espacio público, y Obregón respondía con una imagen vibrante donde el aire parecía tener cuerpo propio.

El Caribe según Obregón

Pocas figuras resultan tan decisivas para comprender la historia del arte colombiano del siglo XX como Alejandro Obregón. Su pintura llevó al lienzo la intensidad del trópico, la violencia histórica, la naturaleza exuberante y la energía visual del Caribe. En “Cosas del Aire”, esa sensibilidad alcanza escala monumental. La obra no representa un paisaje de manera literal. Lo interpreta. Diagonales en tensión, campos cromáticos intensos y formas orgánicas sugieren viento, fauna, geografía y movimiento. Más que mirar el Caribe, el espectador lo siente.

Diez fragmentos y una larga espera

En 2010, ante los cambios del edificio que lo albergaba, el mural fue retirado mediante la técnica especializada stacco, procedimiento utilizado para desprender pinturas murales conservando la capa pictórica junto a parte de su soporte original. Como resultado, la obra quedó dividida en diez fragmentos.

Comenzó entonces una espera prolongada. Durante años, las piezas permanecieron almacenadas mientras la ciudad avanzaba y el destino del mural quedaba suspendido. Muchos conocían su historia; pocos imaginaban cuándo volvería.

La respuesta llegó con la construcción de la nueva sede del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. El nuevo edificio no solo ampliaba la infraestructura cultural de la ciudad: también abría la posibilidad de devolverle a Barranquilla una de sus imágenes más emblemáticas.

Restaurar también es reconstruir memoria

La respuesta llegó con la construcción de la nueva sede del Museo de Arte Moderno de Barranquilla. El nuevo edificio no solo ampliaba la infraestructura cultural de la ciudad: también abría la posibilidad de devolverle a Barranquilla una de sus imágenes más emblemáticas. La recuperación del mural exigió un trabajo técnico de alta complejidad. Antes de cualquier montaje fue necesario diagnosticar el estado de los diez fragmentos: acumulación de residuos orgánicos, fisuras superficiales, deterioro en bordes y afectaciones propias del almacenamiento prolongado.

Luego vino el traslado especializado, el uso de grúas, plataformas móviles y sistemas de izaje certificados. Después, la restauración: limpieza técnica, retiro del sistema protector instalado años atrás, reintegración material entre paneles y una cuidadosa reintegración cromática destinada a devolver continuidad visual sin alterar la huella original del artista. No se trataba únicamente de reparar una superficie. Se trataba de restituir una presencia.

El nuevo umbral del MAMB

Con 8,45 metros de altura por 15,90 metros de longitud —134,35 metros cuadrados en total— “Cosas del Aire” será una de las primeras imágenes que reciban al visitante en el lobby del museo. Su ubicación lo convierte en un umbral simbólico entre pasado y futuro: entre la memoria urbana de Barranquilla y la nueva etapa institucional del MAMB. Allí, el mural dejará de ser recuerdo para volver a ser experiencia.

Una ciudad que recupera su imagen

La restauración de “Cosas del Aire” trasciende el campo artístico. También habla de cómo una ciudad decide relacionarse con su patrimonio. Recuperar una obra de esta escala implica reconocer que la identidad urbana no solo se construye con vías, edificios o cifras económicas, sino también con símbolos culturales capaces de atravesar generaciones. Barranquilla no solo recupera un mural. Recupera una parte de sí misma.

Ficha rápida

Obra: “Cosas del Aire”
Autor: Alejandro Obregón
Año: 1970
Dimensiones: 134,35 m²
Nueva ubicación: Museo de Arte Moderno de Barranquilla
Proceso reciente: Restauración integral y reinstalación patrimonial
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